Archive for the ‘Proust’ Category

El caballo de Troya (1984) – Monique Wittig

28 enero 2010

La obra de Proust es uno de los mejores ejemplos que conozco de máquina de guerra con efecto retardado. (…) Proust ha logrado transformar el mundo “real” en un mundo únicamente homosexual. Empieza con los grupos de jóvenes que pueblan las embajadas, arrimándolos a su jefe de fila como las damas de honor alrededor de la reina Esther en Racine; luego vienen los duques, los príncipes, los hombres casados, los criados, los chóferes y los comerciantes. Todo el mundo acaba siendo homosexual.

Hay incluso algunas lesbianas, y hasta Colette reprochó a Proust haber magnificado Gomorra. Saint-Loup, el arquetipo del hombre mujeriego elegante, acaba siendo gay.  En el último libro, cuando Proust describe el diseño de toda la obra, muestra que para él el hecho de escribir supone también producir un sujeto particular, la constitución del sujeto. De este modo, los personajes y las descripciones de ciertos momentos sirven, como si fueran capas, para construir poco a poco un sujeto que es homosexual por primera vez en la historia de la literatura.

Monique Wittig, El pensamiento heterosexual y otros ensayos. Egales, Madrid, 2006. Traducción de Javier Sáez y Paco Vidarte.

Sodoma y Gomorra (1919-1927) – Marcel Proust

26 noviembre 2009

A veces, cuando en la sala del casino dos muchachas se deseaban, se producía como un fenómeno luminoso, una especie de estela fosforescente que iba de una a otra. Diremos de paso que, con ayuda de tales materializaciones, aunque imponderables, con aquellos signos astrales que inflamaban toda una parte de la atmósfera, Gomorra, dispersa, tiende, en cada ciudad, en cada pueblo, a juntar a sus miembros separados, a reconstruir la ciudad bíblica, mientras en todas partes los nostálgicos, los hipócritas, a veces los valientes desterrados de Sodoma, realizan los mismos esfuerzos, aunque sólo sea por una reconstrucción intermitente.

En busca del tiempo perdido, IV, p.307.  (Trad. Consuelo Berges)

Proust is a novelist who transforms his homosexual experience into art, and this fact must be reckoned with in any assessment of his genius. Many of the major and minor characters of A la recherche –Charlus, Saint-Loup, Morel, the Prince de Guermantes, Jupien, Legrandin, Nissim Bernard- turn out to have homosexual tastes. And lesbianism is, of course, one of the narrator’s major preoccupations: he spends nearly a third of the great novel pondering the implications of female homosexuality and trying to discover whether Albertine has ever loved other women.

J. E. Rivers, Proust and the Art of Love.