Archive for the ‘Belleza’ Category

I travestiti (1965 -1971) – Lisetta Carmi

23 marzo 2010

La fotógrafa genovesa Lisetta Carmi (1924), autora de las postreras  fotografías de un Ezra Pound solitario, enfermo y acabado, recogidas bajo el título  L’ombra di un poeta, es especialmente conocida por otra serie, I travestiti.

En 1965 Carmi entra en contacto con el ghetto de la prostitución de los travestis  de Génova  y comienza a fotografiarlos y retratar así varias facetas de sus vidas.

La serie, integrada por un total de 12 fotografías, se puede ver en su totalidad en el perfil que la octogenaria genovesa tiene en aquí.

La posesión – Luis Cernuda

25 febrero 2010

No se lo reprochemos: el cuerpo, siendo lo que es, tiene que hacer lo que hace, tiene que querer lo que quiere. ¿Vencerlo? ¿Dominarlo? Cuán pronto se dice eso. (…) Pobre cuerpo, inocente animal tan calumniado, tratar de bestiales sus impulsos, cuando la bestialidad es cosa del espíritu.

Luis Cernuda, Ocnos (1940 -1963)

Joel-Peter Witkin (1939)

12 febrero 2010

Después de trabajar como fotógrafo durante la guerra de Vietnam y como free-lance durante los años posteriores, el norteamericano Joel Peter Witkin completó sus estudios de Bellas Artes y desde entonces ha venido creando una obra  fascinante y única, extremadamente personal, abigarrada y oscura, influida no sólo -como reconoce- por Giotto, sino también por Archimboldo, Goya, El Bosco, Dix, Grosz o el surrealismo (Max Ernst) y el accionismo vienés.

En la senda de fotógrafos como Arbus, Molinier o Mapplethorpe, Witkin compone en el estudio y luego manipula en el negativo fantásticos, a la par que tenebrosos e inquietantes, tableaux o retablos barrocos inspirados por la iconografía pictórica y religiosa tradicional, pero poblados por un catálogo de seres misteriosos y cuasimitológicos, cuerpos incompletos, enanos, mutilados, carne en descomposición e incluso cadáveres, que desafían los estrechos cánones sobre lo que debe o puede ser representado y trascienden los límites del arte y del supuesto buen gusto o la belleza al uso.

(…) Witkin aborda desde el principio de su carrera el tema del otro centrándose en los otros que llevamos dentro: los que no somos pero que podíamos haber sido (enanos, gente deforme) y los otros que podemos ser en potencia, a través de metamorfosis de nuestro cuerpo deseadas o no (transexuales, tullidos), o que vamos a ser tarde o temprano (cadáveres). Sin embargo Witkin busca la belleza en todo ello, lo grotesco se trata con compasión y respeto, y nos obliga a enfrentarnos a la dura realidad, lo efímero de nuestro ser y lo fortuito de nuestra existencia y nuestro bienestar. Con ese trabajo intenta entender, mostrar, hacer reflexionar a quienes se atrevan a mirar, a ver, a quienes no se den la vuelta tras la primera foto y ahonden en los detalles. Porque todo lo que Witkin fotografía existe, esta ahí, aunque no queramos darnos cuenta. Eva Contreras

What distinguishes Joel-Peter Witkin from his contemporaries is a restlessness and desire that leads him to places others fear –the dark side where every glimmer of light is authentic. His milieu is nothing short of the greatest mystery that’s occupied humanity since its very beginnings, the ultimate question of life and death –questions that by their very nature are ultimately unanswerable, except in those personal, brief, and experiential moments when art bridges the gap between the senses and the intellect. No one occupies this ground better than Witkin. Photography now.

There are three stages in my photography. The first is when I prepare myself to make a connection, with a person or with an event or with something I’ve seen or read. The second is when the connection takes place, when the time, the light, the arrangements allow the photograph to happen. I believe there can be only one such moment – so I rarely shoot more than one roll. The third is when I print, which to me is seeing what through the camera I only perceived. I don’t want to stop at that perception, I want to re-design and re-create what I perceived. It’s like expanding time. Taking the photograph is like an automatic connection between the subject and my consciousness. Between that and the printing a week may pass – or more than a week, if I’m travelling. In the darkroom I first make normal contacts and select a frame. Then I draw or scratch on that contact. Then I put the negative on the viewing box and work on the negative – the one I have decided to use. Joel-Peter Witkin entrevistado por Frank Horvat.

La mujer barbuda (1631) – José Ribera

6 febrero 2010

Pintado en 1631 a instancias del Duque de Alcalá, a la sazón mecenas de José Ribera, el cuadro retrata a Maddalena Ventura, su marido, Felici de Amici, e hijo. En la inscripción que obra en las lápidas de la derecha se puede leer que Maddalena, que había dado a luz tres hijos y contaba con más de cincuenta años cuando fue inmortalizada por el pintor, padecía hirsutismo desde los treinta y siete años cuando le creció una barba negra, abudante y espesa; este fenómeno puede obedecer a un súbito exceso de testosterona.

Humilde, tétricamente, vuelve a representar un modo de la perfeccción: la plenitud de los dos sexos, la autosuficiencia del ser. Es preciso examinar este significado a la luz de la espiritualidad católica barroca, inseparable de nuestros artistas. Santa Librada barbuda expresa, remota o medianamente lo mismo: el andrógino no necesita el encuentro sexual. Se trata de un modo, rebuscado como barroco, de hacer patente su triunfo sobre los requerimientos concupiscentes. Por otra parte, y de nuevo fijándonos en «La mujer barbuda» de Ribera, no deja de advertirse en la discrección, humildad, mansa bondad y posición subordinada del marido una similitud con el modo habitual de ser representado San José: el hombre comprensivo y fiel que no ha tenido parte en la generación del hijo.

Lo pictórico y lo extrapictórico en «La mujer barbuda de Ribera», Federico Revilla, Boletín del Seminario de Estudios de Arte y Arqueología, 1988.

By Grand Central Station I Sat Down and Wept (1945) – Elizabeth Smart

2 febrero 2010

Alas, I know he is the hermaphrodite whose love looks up through the appletree with a golden indeterminate face. While we drive along the road in the evening, talking as impersonally as a radio discussion, he tells me, “A boy with green eyes and long lashes, whom I had never seen before, took me in the back of  a printshop and made love to me (…)”

“One should love beings whatever their sex”,  I reply, but withdraw into the dark with my obstreperous shape of shame, offended with my own flesh which cannot metamorphose into a printshop boy with armpits like chalices. (…)

I am over-run, jungled in by bed, I am infested with a menagerie of desires: my heart is eaten by a dove, a cat scrambles in the cave of my sex, hounds in my head obey a whipmaster who cries nothing but havoc as the hours test my endurance with an accumulation of tortures. Who, if I cried, would hear me among the angelic orders?

Change of heart (2009) – El perro del mar

17 enero 2010

Misterioso objeto por el culo está por la belleza.

Ese sexo que no es uno (1977) – Luce Irigaray

28 diciembre 2009

La mujer “se toca” todo el tiempo, sin que además se le pueda prohibir hacerlo, porque su sexo está formado por dos labios que se besan constantemente.(…)

The Great Wall of Vagina - Jamie McCartney

La suspensión del autoerotismo se opera en la fractura violenta: la separación brutal de los dos labios por parte de un pene violador. (…)

En efecto, el placer de la mujer no tiene por qué elegir entre la actividad clitoridina y la pasividad vaginal, por ejemplo. El placer de la caricia vaginal no tiene que sustituir a la caricia clitoridiana. Una y otra contribuyen, de manera irremplazable, al goce de la mujer. (…)

Ahora bien, la mujer tiene sexos prácticamente en todas partes. Ella goza prácticamente con todo.

(Trad. R. Sánchez Cedillo)

Hermaphrodite Torso (1999) – D. LaGrace Volcano

10 noviembre 2009

Del_LaGrace_Volcano

As a gender variant visual artist I access ‘technologies of gender’ in order to amplify rather than erase the hermaphroditic traces of my body. I name myself a gender abolitionist. A part time gender terrorist. An intentional mutation and intersex by design, (as opposed to diagnosis), in order to distinguish my journey from the thousands of intersex individuals who have had their ‘ambiguous’ bodies mutilated and disfigured in a misguided attempt at ‘normalization’. I believe in crossing the line as many times as it takes to build a bridge we can all walk across.

Del LaGrace Volcano, September 2005

Las búsquedas de la fecalidad

18 octubre 2009

Misterioso-búsquedas

Man in polyester suit (1980) – R. Mapplethorpe

12 octubre 2009

Man in polyester suit 1980

Misterioso objeto por el culo está por la belleza.