
Mi ambición no es traspasar la linea de los géneros. Mi ambición es destruirlos. No me seduce batirme a duelo con los roles impuestos, sino dejarlos pasar. Ignorarlos.

Antes me travestía para confundir y también porque me producía gran placer maquillarme. Ahora lo hago porque no me reconozco. Los límites entre el interior y el exterior se han desvanecido. El cuerpo ha explotado y lo que resta de él, se confunde en una mezcla putrefacta y viscosa.

Ser hombre o mujer ya no tiene importancia. Así la carne no es más que una lesión útil únicamente para camuflarse. Para construir la anatomía que aún no llega.

Soy Mandrake Texti-cular. Todo ese juego de acciones y artificios con mi ano, con mi verga, tiende hacia un ideal andrógino. Maculino/Femenino. En cierto modo lo he conseguido ayudado por la fascinación que ejerce sobre mí la atracción de unas piernas enfundadas en oscuras medias. O bien los zapatos con tacón aguja. Siempre altos, para tensar dolorosamente los músculos.

Sus fotografías, especialmente, los autorretratos y fotomontajes realizados en los últimos quince años de su vida y recogidas, muchas de ellas, en su libro Cien Fotografías Eróticas, muestran una decoración monótona y repetitiva donde las mismas fantasías son convocadas obsesivamente: la angustia de una identidad troceada, la fragmentación del propio cuerpo, la irremediable ligazón del dolor al placer, el incesante fetichismo y travestismo narcisista. El acto fotográfico supondrá para Molinier la única posibilidad de acceder al otro cuerpo. El fotomontaje le permitirá alcanzar ese cuerpo imposible que la sociedad prohibe. Su vida se nos aparece como la incesante búsqueda – sin ningún tipo de moral – de la frontera evanescente donde se yuxtaponen en una proximidad improbable y provocadora los diferentes sexos; ese lugar hecho de luz y sombras, ambiguo y confuso donde el deseo se confunde con la angustia y el goce con el sufrimiento.
Si en los años sesenta y setenta el mundo del arte se vio inundado por un conjunto de artistas que -mediante el Body Art y las Performances – iban a utilizar su propio cuerpo como objeto artístico y medio ideológico para cuestionar las representaciones corporales y sexuales del momento, muy pocos irán tan lejos en su búsqueda como Pierre Molinier. Este pasará sus últimos años confinado y solo en un claustrofóbico, decadente y sucio apartamento del viejo Burdeos. Aquel espacio será su universo y su microcosmos, lugar sagrado y obsceno donde comerá, trabajará (es el mismo artista quien construye o transforma todos sus objetos) y dormirá rodeado de pistolas, maniquís, libros, pinturas, muñecas, cuchillos, botas, medias, ropa negra: fetiches y accesorios que le acompañarán hasta el día de su suicidio (el 3 de Marzo de 1976). Una angustiante atmósfera que le permitirá el retiro del mundo real al suyo interior, un espacio inviolado donde poder dar lugar a todo el desarrollo de su psique.
1 octubre 2009 a las 11:47 pm |
no tiene un aire a ron athey? en especial lo del taconazo-dildo, parecido al que describe preciado en su manifiesto contra-sex
por cierto, eres canario? no habia visto a nadie de fuera que conociese crimen. gran libro, descatalogado
2 octubre 2009 a las 5:57 pm |
Muchas gracias por el comentario.
Sí, claro que recuerda a Ron Athey, o más bien Ron Athey recuerda a él, porque tomó precisamente esta imagen de Molinier (Autoportrait avec éperon d’amour) para su performance El ano solar de 1999. De hecho, Beatriz Preciado lo menciona en el Manifiesto (p. 45).
Sí, Crimen es un texto magnífico.
Una cosa: ¿qué te hace pensar que misteriosoobjetoporelculo es uno y es hombre? ¿Las marcas gramaticales de género y número del sustantivo “objeto”? ¿El culo?
Un misterioso objeto por el culo es un misteriosoobjeto por el culo es un misteriosoobjetoporelculo.
Saludos.
2 octubre 2009 a las 10:40 pm |
ah, hola, je, tal fijacion anal me dio a pensar, quizas debi poner una x… tampoco lo pense mucho, evidentemente como tampoco fijarme n las fechas de uno y otro. al athey lo vi hace poco en madrid, es interesante el tipo-.
bueno, si son muchxs, mejor que unx para hacer el blog.
disculpa la incorrecion.
el blog me lo dio betel y yo soy la chava. pese a que suelo seguir este tipo de blogs, este no lo habia visto antes.
me alegra anhadirlo a la lista. salud.
ah, si estas en madrid, manhana hay fiesta trans-intersex en el patio, por si acaso.
12 febrero 2010 a las 8:19 pm |
[...] la senda de fotógrafos como Arbus, Molinier o Mapplethorpe, Witkin compone en el estudio y luego manipula en el negativo fantásticos, a la par [...]